¿Cómo vivir la Pascua

en este momento tan particular?

  Dcno. Cristian C. Melo C.

IV Etapa Configuradora

Muchos por estos días, nos encontramos con una realidad única para todos: los templos están cerrados, las acciones pastorales, las reuniones de los diversos grupos apostólicos de las parroquias, en un estado de quietud, mientras pasa todo este tiempo que nos ha tocado vivenciar en nuestra historia, con el CoVid-19 y su rápida propagación en el mundo.

 

No ha sido un tiempo fácil. Se escucha en las noticias que hay más casos de contagio. Se mira en las redes sociales toda clase de especulaciones al respecto. Las calles se encuentran vacías ante la emergencia sanitaria que se ha promulgado a nivel nacional, que bien uno como cristiano se pregunta ¿cómo vivir la Pascua en este momento de nuestra historia tan particular? Y sobrevienen a la cabeza un sin fin de preguntas, que a la largas, son la preocupación de muchos hoy en día ¿cómo celebrar?

 

Puede que parezca irónico hacer un sondeo sobre esta pregunta, sin embargo, no sobra hacerlo, y para sorpresa de muchos: no se han planteado esta posibilidad, no lo ven importante; otros por el contrario, consternados por la situación a la que nuestros obispos han llegado, aceptan y van asimilando cada vez más, las medidas de prevención que nos hicieron, para vivir esta pandemia, que nos ha sabido “acuartelar” en nuestras casas y con nuestras familias.

 

Para sorpresa de todos, hay familias muy bien formadas para este tipo de situaciones, donde su respuesta ante la pregunta, es por ejemplo estar muy pendiente de las transmisiones que se hagan por medio de las TIC, otros por el contrario, viviendo de una manera más recogida la semana Santa, dando paso a la oración, la reflexión en familia, la contemplación de los misterios del Señor en familia, en fin, se encuentra un deleite en las respuestas de muchos, que pese a encontrar los templos vacíos, no pierden la esperanza de volver a la Eucaristía, y aumentan su fe, gracias a la unidad familiar.

 

Es impresionante ver, cómo la Iglesia se ha tomado las TIC (en especial las redes sociales) para acercar al Pueblo de Dios a los misterios que celebramos como cristianos, lo cual nos deja con un gran reto, a nosotros quienes animamos la vida espiritual de la Iglesia, y es precisamente, idear una forma no solo solemne y decorosa del misterio pascual del Señor, sino, de qué forma podemos hacer profundizar nuestra vivencia como cristiano a partir de estos acontecimientos que el mismo Señor nos presenta.

 

Siento que tenemos una oportunidad de oro. Hay muchas personas que se unen a las transmisiones no solo de la Eucaristía todos los días. Es más, hay sacerdotes que están transmitiendo con sus comunidades el rezo de los Laudes y de las Vísperas, la exposición con el Santísimo, la coronilla de la misericordia, la contemplación del santo rosario, la catequesis, la lectio divina, y un sin número de riquezas espirituales, que nos han hecho crecer en fe y oración en este tiempo de cuarentena, de cara a la celebración pascual.

 

¿Qué nos resta? Seguir apuntándole a vivir una Pascua como ninguna otra, con mayor sentido, con muchísima más pasión, para que la Iglesia se revitalice mucho más, y que la Iglesia doméstica, viva plenamente en unidad, durante un tiempo, que debería ser propicio para la reflexión, el recogimiento y la oración, en vez de estar pensando en el paseo o en la fiesta a la cual va a “vivir”. El reto es, saber cómo aprovechar muy bien las TIC, para favorecer el encuentro del Señor Jesús con todos los creyentes, para poder así, renovar nuestras promesas bautismales de una forma más óptima y comprometida, en un momento de la historia, donde la Iglesia vuelve a su origen, y donde la familia debe ser no sólo la célula y núcleo de la sociedad, sino el lugar donde se construye también Iglesia, y donde en primera instancia se debe vivir principalmente la Pascua.

© 2020, Seminario Mayor de Girardot